es una historia curiosa como llegue a volver a tener contacto con la fe pues en realidad nada tuvo que ver con la intención de volver a la iglesia.
Fue hace dos cuando conocí a esta persona... llamemos lo carlos... carlos un hombre de 33 años, robusto bajito, cabeza afeitada, con un par de bolsas en los ojos MUY marcadas... al principio salimos en un par de citas... nada del otro mundo ir por un café o salir a caminar, ir al cine de vez en cuando... pasadas unas cuentas semanas me entere que carlos no solo no tenia un trabajo fijo si no que también era voluntario en su iglesia como cantante... al investigar un poco resulto que no solo era cierto si no que de hecho era una persona muy talentosa con un disco grabado de música cristiana me causo una curiosidad mal sana de esas que te provocan hacerle mil preguntas... sin embargo una en especial... como una persona tan inteligente y tan carismático y de mente tan ágil y aguda podía pertenecer a la iglesia sabiendo todos los errores y desaciertos que provocan en la gente.
ese día fuimos a un recital de ballet clásico y recuerdo que de manera cortés el me pidió que dejara de insistir en que le explicara el por que de su decepciona ya que no seria capaz de comprenderlo, naturalmente me sentí terriblemente frustrado por esa respuesta y fue algo que no me dejo disfrutar del todo de aquel recital, cuando termino aquel evento volví a insistir con el firme intención de no aceptar un no como respuesta. al verse presionado acepto no sin antes advertirme que el no solo le desagradaba mucho la idea si no que "la gente como yo" era casi imposible de hacerla comprender lo que vivia,
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